Seguramente tus zapatos de seguridad son estrechos, incómodos y estas deseando llegar a casa para lanzarlos contra la pared.
Y eso que acabas de empezar el día.
Pero ahí sigues: aguantando y sufriéndolos... día tras día.
Sin embargo con las Baak Phoenix, no sabes qué es eso.
Llegas a casa y casi se te olvida que las llevas puestas.